La química que nos une

Si el amor es un fenómeno biopsicosocial, entonces debemos buscar fórmulas que lo conviertan en el eje alrededor del cual gire nuestra sociedad. De este modo, mejoraremos genéticamente, y esa mejora se transmitirá de generación en generación hasta lograr un planeta donde el odio pierda protagonismo y, finalmente, desaparezca de nuestra conducta.

«Ustedes comprenderán lo que es verdaderamente el amor cuando dejen de considerarlo como un sentimiento. El sentimiento está necesariamente sujeto a variaciones según se dirija a tal o cual persona, mientras que el amor verdadero es un estado de conciencia independiente de los seres y de las circunstancias» Omraam Mikhaël Aïvanhov

«El amor no es solo un deseo, una pasión, un sentimiento intenso hacia una persona u objeto, sino una conciencia que es a la vez desinteresada y satisface el propio ser. La base del amor real entre las personas es espiritual». Copyright © 2007 Asociación Espiritual Mundial Brahma Kumaris http://www.brahmakumaris.org/es/

En las citas anteriores se explica el amor de formas distintas, y en ambas se intenta apartar el sentimiento de su significado. Se refieren al amor como un «estado de conciencia» que va más allá de la emoción. La verdad es que resulta muy beneficioso para el ser humano estar rodeado de aquello que llamamos amor.

En la bitácora anterior prometí hablarles sobre la ciencia detrás del amor, y así lo haré, pero antes debo confesarles que este tema me apasiona profundamente. Solo pensar que las razones por las que amamos están ocultas en lo más profundo de nuestra biología me genera un placer extraño. Entonces pienso que debe existir una magia especial en las combinaciones moleculares que forman los compuestos que segregan nuestras hormonas; algo increíble que conecta esos compuestos con los de otra persona, una atracción química capaz de superar barreras físicas, distancia y tiempo.

Resulta que el amor es una combinación entre lo biológico y lo social, pero, según los expertos, tiene más de biológico que de social. Algunos investigadores lo consideran un simple mecanismo de supervivencia de la especie, separándolo del amor romántico.

Yo lanzo la pregunta: ¿y si el amor espiritual, social y biológico fueran lo mismo? Otros investigadores creen que podría ser así. Por ejemplo, Bernardo R. Japón (Psykia Tecnología Social), del Instituto de Astrofísica de Canarias y la Universidad de Sevilla, quien se especializa en estos temas, explica en una de sus publicaciones que los factores ambientales «se graban», por decirlo de alguna forma, en los genes y pasan a ser parte de nuestro comportamiento, afectándonos socialmente.

Japón describe que la conducta es un conjunto afectado por dos factores: uno filogenético, determinado por el acervo genético de la especie y en el que se recogen los logros adaptativos, y otro ontogenético, determinado por el aspecto genético individual y las interacciones con el ambiente. Es decir, nuestros genes están impregnados de nuestras experiencias sociales e influyen en nuestra conducta.

Haciendo clic aquí podrán ver el aspecto psicobiológico del amor y el apego en una presentación hecha por Carmen Faundez Villalon

No quisiera ponerme demasiado técnico, pero, como ven, tiene su ciencia. Haciendo un poco de inferencia, podemos decir entonces que amamos con la cabeza y no con el corazón. Yo pienso que no deja de ser romántico; al final, son esos mismos compuestos químicos que, al ser segregados por nuestro cerebro, nos aceleran el corazón cuando recibimos nuestro primer beso o cuando finalmente podemos estar cerca de esa persona que queremos.

Así como el amor, el odio obedece también a esas mismas razones biopsicosociales. La ventaja está en que, al entendernos a nosotros mismos, podemos mejorar. ¿Qué se siente más agradable, amar u odiar? Y me refiero al sentimiento físico, el que se refleja en nuestro organismo. ¿Qué nos hace sentir más felices? Definitivamente, las hormonas y compuestos químicos segregados por nuestro cerebro al sentir amor generan en el cuerpo una sensación de bienestar que no se produce al sentir odio.

Las creencias y costumbres sobre el amor son muy diversas y varían según la cultura; están influenciadas por nuestra experiencia personal y se transmiten dentro de nuestro entorno social de forma permanente, retroalimentándose. El amor es importante en nuestras vidas. Es parte de esas estructuras de nuestro sistema nervioso responsables de nuestra conducta y se refleja en nuestro comportamiento como resultado del estímulo medioambiental y la biología.

¿Qué nos dice todo lo anterior?

Que mientras más amor sentimos, mejor para nuestra especie.

Si el amor es un fenómeno biopsicosocial, entonces hay que buscar fórmulas que permitan que el amor sea el eje alrededor del cual gire nuestra sociedad. De ese modo, mejoraremos genéticamente y esa mejora será transmitida de generación en generación hasta lograr un planeta donde el odio tenga menos protagonismo y finalmente desaparezca de nuestra conducta.

El amor es la respuesta.

En la próxima entrega estaré hablando sobre los prejuicios y la forma en que afectan al amor en nuestra sociedad.

Sería maravilloso poder leer sus comentarios, opiniones y aportes a la información contenida en las publicaciones. Para ello, hagan clic en el título para abrir la página y así podrán comentar al final.

¡Gracias y hasta la próxima!

Cover photography by http://wirally.com

Sepia couple kissing photography by Frank Hernández @myfrank_

6 comentarios sobre “La química que nos une

  1. Me gusta tu análisis sobre este tema, y lo comparto, pienso que la parte biológica influye mucho en el ser humano, y esa química inexplicable entre individuos que te hace acercarte mas a algunos que a otros, lo que podemos ver incluso en el amor fraternal y filial (así ciertos hijos se llevan mejor con sus padres, o existe mas empatía entre algunos hermanos que con otros). Pero la parte social, las experiencias de vida son modificadores de la percepción del amor y de las actitudes humanas. En eso, algunos son mas afortunados que otros. Pero los cambios positivos son posibles, y seguro el amor es una de las forma mas importantes para conseguirlos.

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    1. ¡Hola Susana! Gracias por tu comentario. Esto de la psicobiología es muy interesante, y hasta hace muy poco históricamente hablando, algunos los consideraban temas completamente aparte. Actualmente existen estudiosos que están intentando agregar esos mismos componentes químicos y sus reacciones a circuitos electrónicos cibernéticos para crear robots con emociones producto de estímulos externos, es decir, reaccionarían emocionalmente a estímulos generados por el ambiente. Lo que ayer fue ciencia ficción, mañana podría ser realidad. Ojalá sea para bien.

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  2. Hace algo mas de 50 años un profesor muy recordado y querido por todos sus alumnos,a un pequeño grupo
    nos dijo,Al amor sientelo y disfrutalo, no lo analices ni trates de explicarlo porque los pierdes.
    Fue Fernandeo Risquez,excelente psiquiatra jungniano.

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    1. Gracias por tu comentario! Interesante…

      Hace 50 años existían costumbres y formas que promovían el amor desde la familia. En la mayoría de los casos, sobre todo en nuestras culturas latinoamericanas, las personas se casaban o contraían matrimonio esencialmente por estar enamorados, sentirse enamorados. Hoy esos valores han cambiado, hemos cambiado el amor por el dinero y el placer. Por otro lado, he visto sufrir a mucha gente víctimas de formas de amar equivocadas, en el sentido que ha generado en ellos mucho sufrimiento haber llevado relaciones donde el amor se confunde con abuso de poder, violencia psicológica y física. Sin embargo, pensaban que eran amados o amadas al no saber la diferencia entre una cosa y otra. Hay quien en su concepto de amor maltrata, hiere y daña.

      Pienso, al igual que Erich Fromm, que el amor es un arte y puede aprenderse, sentirse y expresarse de forma que genere bienestar y no sufrimiento. Creo que en el mundo que vivimos hoy, hay que retomar el amor como un valor, un principio, y mostrar a las nuevas generaciones y a quienes, como yo, sienten que es la falta de amor y de expresar amor positivamente, lo que nos ha llevado a vivir bajo tanta depresión, desolación, tristeza, que es el amor donde se fomenta el respeto, la aceptación y el bienestar, la respuesta y la clave para vivir en un mundo más feliz. Yo estoy convencido de que hay que explicarlo, enseñarlo y demostrarlo para cambiar un planeta enfermo de odio, egoísmo y materialismo.

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