Soy un gran fanático de una serie de Televisión Española llamada Cuéntame Cómo Pasó. La razón es simple: es un reflejo de la sociedad española y de su historia desde abril de 1968, dos años antes de mi nacimiento, y su similitud con mi infancia temprana es increíble. Con ella me di cuenta de la influencia cultural española sobre la venezolana, especialmente en las costumbres familiares, la crianza de los hijos, la diferencia de roles entre hombres y mujeres, así como en los valores y aspiraciones personales de la clase media de ambos países en aquella época.
Cuéntame lleva 18 temporadas y más de 300 capítulos, y en gran parte, sus personajes principales siguen siendo los mismos. En fin, es una gran serie, pero esa no es la razón por la cual la menciono en esta entrega. En el último capítulo, Carlitos, el protagonista, narra en voice over la forma en que las ballenas conviven desde el inicio de los tiempos, y lo hace, como siempre, reflejando alguna situación familiar por la cual atraviesan los Alcántara.
© Corporación de Radio y Televisión Española 2017
Me pareció maravillosa, y me tomé el atrevimiento de transcribirla aquí para ustedes. Espero que disfruten de este relato de Carlitos y que les sirva para profundizar en las conductas sociales de tantos seres de los cuales podemos aprender.
“…Todos los biólogos marinos que estudian el comportamiento de las ballenas y otros cetáceos señalan el enorme parecido que tienen con los humanos. Viven en clanes familiares, las madres son extremadamente protectoras con sus crías e incluso tienen sus propios cementerios. Pero, sobre todo, se parecen a nosotros en la manera en que les afecta el ecosistema en el que viven y en su extraordinaria capacidad para comunicarse.
Las ballenas tienen una vida muy larga, desarrollan lazos muy profundos con los suyos y se preocupan por su bienestar. Al ser gregarias, se desplazan por los océanos guiadas por un líder que, si se pierde o enferma, provoca que el resto del grupo imite su conducta. Las migraciones de las ballenas, al igual que las de la especie humana, son fenómenos tan antiguos como su propia existencia y siempre están motivadas por la misma razón: la necesidad de encontrar áreas que satisfagan mejor sus necesidades.
Las ballenas siempre han fascinado a los humanos. En la Biblia, Jonás es tragado por una ballena. En el cuento del muñeco que se hizo niño, Pinocho es tragado por una ballena. Y en la gran novela de Melville, el capitán Ahab muere en los lomos de Moby Dick, la gran ballena blanca que se tragó su pierna.”
I. W. Taber, Moby Dick final chase
«Como nosotros, las ballenas son capaces de enseñar, colaborar, planear, cuidar, cantar y tener etapas de duelo. Al igual que nosotros, se hacen cargo de sus especímenes más longevos, aunque en su caso, sin excepción».
La estructura social de los elefantes es similar a la de las ballenas. Los elefantes viven en sociedades matriarcales, donde las madres cuidan de sus crías hasta que cumplen 15 años. Los estudiosos afirman que los elefantes viven muy unidos y las hembras permanecen con su manada toda la vida. Aunque el macho suele aventurarse por su cuenta, siempre es bien recibido de vuelta en la manada. Los elefantes expresan estados emocionales como el llanto y la alegría, especialmente cuando pasan por situaciones de duelo por la muerte de algún miembro de la manada o celebran con júbilo cuando nace una nueva cría.
Fotografía por Ben Curtis
Gracias a las redes sociales, hemos podido ver recientemente videos donde los animales muestran comportamientos en los que colaboran por el bienestar de otro, en lo que parecen ser acciones desinteresadas, sin más propósito que evitarle la muerte o ayudarle a obtener alimento. ¿Será que los animales son menos «bestias» de lo que imaginábamos?
En mi infancia, se veía a los animales como bestias sin sentimientos, no eran más que seres explotables para beneficio humano. No se les protegía ni consideraba como hoy, seres vivos importantes a los cuales hay que cuidar, querer, respetar y proteger. Probablemente, con el tiempo, aprenderemos mucho más sobre lo inteligentes y capaces que son los animales, cómo conviven en armonía con otros animales y con su ecosistema.
Georgia Aquarium – Baluga Whales Jan 2006
En la próxima entrega hablaré sobre Finlandia, un país ejemplar con un éxito social extraordinario basado en el amor por su país y el bienestar de sus ciudadanos. Las estadísticas son simplemente impresionantes.
El amor es la respuesta.
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Hagan clic aquí para ver el último capítulo de Cuéntame, donde Carlitos hace mención a la vida social de las ballenas.
¡Gracias y hasta la próxima!